Investigando el ciclo de vida del dengue, nos encontramos con que los huevos de dicho insecto, los cuales son encontrados en el agua, son capaces de hibernar de 7 a 12 meses manteniéndose casi un año en un medio acuoso y sin recibir prácticamente daño alguno. Esto significa que si no nos centramos en cómo prevenir que dichos huevos eclosionen en nuevos mosquitos adultos, en el verano próximo los daños ocasionados por este insecto se agravarán.
¿Por qué?
Porque si la enfermedad afecta a un mismo individuo por segunda vez, sus síntomas empeorarán considerablemente y el malestar será mucho peor (dengue clásico > dengue hemorrágico).
Teniendo en cuento que el año pasado el número de individuos afectados por esta enfermedad fue bastante elevado, debería considerarse de grave riesgo al que se exponen esas personas si no se previene el rebrote de la dolencia.
Nuestro objeto de estudio se centra en los adolescentes ya que son los más capacitados para comprender las medidas de prevención y transmitirlas, y es muy probable que sean ellos, los jóvenes, los que se preocuparán más por evadir los daños de esta enfermedad, y confiamos que trasladen esos conocimientos a los adultos de la familia que muchas veces no le dan la importancia que se merece.
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